Han pasado ya 9 meses desde que el nuevo concurso del transporte sanitario está en funcionamiento y Ferrovial se ha hecho cargo de la gestión del mismo por ser la empresa que más abarató los costes de la explotación del pliego y mejor puntuación obtuvo en las mejoras presentadas.

Tras nueve meses los trabajadores del servicio de ambulancias en la Comunidad Autónoma de La Rioja desconocen cuáles son la mejoras que Ferrovial ofertó y por las cuales superó a las demás empresas. En dos ocasiones el Comité de Empresa, hoy destituido por los trabajadores, pidió a la Consejera de Salud, María Martín, las mejoras sobre el pliego que se firmó, a lo cual ha dado la callada por respuesta. Lo único seguro de toda esta situación es que lo ofertado por Ferrovial y que tanto sedujo a la Consejería  de salud, no puede ir por debajo del pliego que salió a concurso.

En este periodo de tiempo la cantidad de denuncias que los pacientes y profesionales del sector han hecho sobre el funcionamiento del servicio son alarmantes y la única respuesta dada a toda esta situación es decir que “todo va mejor” y ocultar, como sea, las quejas recibidas. Seguimos esperando de  Inspección de Trabajo una resolución a los 12 puntos denunciados por la USO a mediados de julio de este año.

Y mientras tanto:

La Rioja Centro sólo cuenta con una SVB y una SVA para asistir a la mayor concentración de población de esta comunidad y, con afán de intentar mitigar la chapuza contemplada en el pliego, la Consejería se inventa ambulancias asistenciales a partir de ambulancias no asistenciales, ambulancias que, según la ley, no pueden realizar asistencia sanitaria por ser vehículos simplemente de traslado.

Se mandan vehículos no asistenciales, en ocasiones con un solo conductor, a cubrir accidentes de tráfico y servicios domiciliarios en los cuales los propios familiares de los pacientes o bien los cuerpos o fuerzas de seguridad tienen que ayudar en la asistencia, movilización e inmovilización de los pacientes. La falta de material de estos vehículos y el traslado sin asistencia profesional al servicio de urgencias del hospital hacen que toda esta situación sea un verdadero calvario para los trabajadores y, sobre todo, para los pacientes.

Se paran vehículos no asistenciales en toda la Comunidad cuando los trabajadores cogen vacaciones y además no se cubren, se desactiva una hora el vehículo y así no se paga la dieta al trabajador, hora que  tampoco se paga pero que se supone que ese vehículo debe de estar disponible. Se cambian los turnos a los trabajadores de urgencias y colectivos,  modificaciones sustanciales éstas sin ningún tipo de negociación, algo que se aseguró, tanto por la empresa como por la Consejería, que no iba a suceder. La empresa aprovechándose de la destitución del comité y en pleno proceso electoral les regala a los trabajadores para que empiecen bien el año  2018  con más modificaciones sustancias sin posibilidad de ningún tipo de negociación es “DE VERGÜENZA”.

Durante todo este tiempo la uniformidad aun es incompleta, faltan pantalones, polos, zapatos y cazadoras  a varios trabajadores, y los polares a la gran mayoría de los mismos.

Se están cubriendo muchos puestos  de trabajo con contratos en prácticas,  ofreciéndoselos a trabajadores que han estado  con anterioridad  de eventuales pero pagados con salarios inferiores al Salario Mínimo Interprofesional y además no tienen ninguna posibilidad de quedarse una vez finalicen su periodo de contratación.

La falta de transparencia, el incumplimiento constante del pliego, el deterioro continuo del servicio que afecta muy seriamente de forma temeraria sobre los pacientes y la pérdida de derechos laborales a los propios trabajadores que ha quedado claro que no fueron subrogados con todas las garantías y que cada vez son más ninguneados y menospreciados por la Empresa y  abandonados por parte de la Consejería, que es la que tendría que estar velando por un servicio digno y   el control del pliego de condiciones, todo ello  nos llevan a realizar nuevamente esta denuncia, esta llamada de atención a la ciudadanía, entes políticos y sociales y al propio ejecutivo riojano.

Desde la USO aseguramos que la situación es muy preocupante, que así lo hemos denunciado en anteriores ocasiones y que esto en vez de mejorar está empeorando con el paso de los meses como así nos lo transmiten los propios trabajadores y nos preguntamos: ¿Qué es lo que tiene que pasar para que nuestra denuncia, sobre la situación del Transporte Sanitario en La Rioja, se tomen en serio y se apliquen las medidas adecuadas para tener un servicio digno y de calidad?