En el verano en que se han registrado las mejores cifras de turistas en España, y tras seis meses de descenso del desempleo, el paro se ha incrementado un 1,39%, con 46.400 parados más y situando el total de desempleados en más de 3,3 millones.

La afiliación a la Seguridad Social se ha situado en los 18,3 millones, con lo que en agosto se han destruido 179.485 empleos.

Las buenas cifras de turismo registradas este verano han tenido su repercusión en la creación de puestos de trabajo, aunque éstos hayan sido contratos de pocos meses, bajos sueldos y pocas horas. La llegada del mes de septiembre ha traído consigo que gran parte de estos empleos creados se hayan destruido.

A pesar de que el número de contratos se ha incrementado un 5,83% hasta alcanzar la cifra de 1,5 millones de contratos, tan sólo han empleado a poco más de 1 millón de trabajadores. Se sigue, por tanto, apostando por la temporalidad y parcialidad en la contratación, ya que el 92,5% de los contratos firmados durante el mes de agosto han sido temporales. Troceando el empleo no se hace más que alargar el problema del mercado laboral

La Rioja puede parecer una excepción viendo los datos pero, en nuestra opinión, es un simple espejismo. El hecho de que de los 332 parados menos que se han registrado en agosto, 243 se hayan producido en Agricultura no hace sino corroborar que el empleo creado es estacional y precario en nuestra Comunidad Autónoma, dado que este año se prevé, además, un adelanto de la campaña de vendimias. El siguiente sector con más bajada es Servicios en un mes eminentemente volcado al turismo.

Desde la USO nos parece evidente que ni el empleo  crece al ritmo que crece la economía ni las condiciones laborales de los nuevos contratados permiten ver un cambio de modelo que termine con la precariedad y la pobreza de las trabajadoras y trabajadores riojanos.