Desde hace varias décadas, gran número de las actividades empresariales, ya fuesen actividades propias o auxiliares, se han ido externalizando, de modo que han ido pasando a desarrollarse por terceros. En este auge de externalización, muchos empresarios han visto la oportunidad de negocio, creando empresas de multiservicios u “outsourcing”, siendo la mayoría de ellas empresas del sector Servicios.

En España, donde este sector crece enormemente frente al deterioro de la industria, esta creación de empresas dedicadas exclusivamente a proveer a otras, está suponiendo una fuerte precarización del mercado de trabajo.

Cabe diferenciar entre externalización táctica y estratégica, suponiendo ambas un deterioro importante de las condiciones laborales. La externalización táctica engloba la externalización de actividades como pueden ser la limpieza, seguridad, etc., mientras que la estratégica engloba actividades que suponen una relación más estrecha entre la empresa principal y la subcontrata.

Se observa por tanto que, con la implantación cada vez mayor de este tipo de empresas, se produce una importante precarización laboral, trayendo un efecto de abaratamiento de los costes laborales, reventando los precios de los convenios de sector e instaurando, aún más, la temporalidad en Servicios.

Por otro lado, produce un efecto beneficioso a las empresas principales, que pueden concentrar los recursos humanos para el desarrollo de la actividad directamente relacionada con su negocio.

Se estima que esta actividad abarca a en torno a 55.000 trabajadores y trabajadoras, y comprende actividades tan diversas como son la limpieza, mantenimiento, trabajo temporal, seguridad, catering, marketing, contact center, jardinería, aparcamientos, handling, transporte, mensajería, servicios a bordo, etc.

Ahora bien, las cifras más escandalosas vienen cuando se analiza la cantidad de normas que regulan las condiciones laborales de las empresas multiservicios. Estas empresas han atacado los convenios sectoriales, regulando condiciones laborales por debajo, estableciendo convenios propios de empresa. De ese modo, ayudados por la reforma laboral de 2012, han lapidado los derechos recogidos en los convenios sectoriales de cualquier ámbito, situando en multitud de casos el salario base en el Salario Mínimo Interprofesional, llegando a firmar cerca de 210 convenios propios de empresa, donde se encuentran empresas tan importantes como Acciona, Avanza, Clarosol, Clece, Ilunion, Iss, Ombuds, Grupo Stock Uno, Sabico, Umano, Adecco, Eulen, Hottelia o Initial.

Desde USO, como sindicato representativo, a través de la Federación de Servicios, nos hemos sumado al movimiento en pro de la modificación del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores, y estamos defendiendo ante diferentes grupos parlamentarios la necesidad de regular el sector multiservicios, definiendo claramente los supuestos de subcontratación, su alcance y las garantías de aplicación de condiciones laborales homólogas a las de la empresa principal.