La Unión Sindical Obrera califica como positivo el ligero cambio de rumbo del Gobierno en cuanto a su política económica y laboral, ante las últimas decisiones adoptadas pero exige la puesta en marcha de nuevas políticas para hacer frente a la ralentización económica que se prevé para 2017.

Reiteramos la necesidad de poner en marcha un plan estratégico de estímulo económico y del empleo, que priorice la reducción de la tasa de desempleo con medidas concretas e inmediatas; para frenar el desempleo de larga duración el crecimiento de los salarios; la recuperación de las condiciones laborales y de trabajo estable, pleno y con derechos, con una reforma sustancial de la última Reforma Laboral y la retirada de bonificaciones que no generen empleo neto.

Además, USO vuelve a exigir la defensa del sistema público de protección social, con pactos de estado que garanticen una educación de calidad pública y sostenida con fondos públicos, junto a la sanidad, dependencia, la calidad y garantía de nuestras pensiones, protección por desempleo y los servicios públicos esenciales, así como la puesta en marcha de una profunda reforma fiscal, que contemple un justo reparto de las cargas tributarias, la lucha contra el fraude y la corrupción, la planificación y los paraísos fiscales.

De igual forma, USO insta al Gobierno a apostar por la regeneración democrática del marco político y sindical, con sendas reformas de la Ley Orgánica de Libertad Sindical y la normativa electoral sindical, que garanticen realmente la pluralidad actual de la sociedad, y por un cambio profundo en el modelo de Diálogo Social, para que sea abierto, plural y no excluyente.

Ligero cambio de rumbo

Desde que tomara posesión el nuevo Gobierno, se han adoptado una serie de medidas, en cierto modo positivas, aunque claramente insuficientes como la subida del SMI o la ampliación del permiso de paternidad a 4 semanas a partir del 1 de enero.

Igualmente, la decisión adoptada de mantener el IVA, tan sólo con la subida al alcohol y tabaco, y los cambios en el impuesto de sociedades, con el objetivo de aumentar los ingresos públicos, nos parece acertada en cuanto no carga con subida impositiva nuevamente a la totalidad de los ciudadanos.

También, desde USO consideramos positivo que el Gobierno haya abierto el debate sobre la racionalización de horarios, con la propuesta de alcanzar un pacto de estado para terminar la jornada laboral a las 18:00 horas, a pesar de ser insuficiente ya que dadas las características de nuestro modelo económico basado, principalmente, en el sector servicios, es difícil de llevar a la práctica. USO reivindica alcanzar la flexibilidad horaria en las empresas.

Es también satisfactorio que el Gobierno haya dejado de tomar al pie de la letra las últimas recomendaciones realizadas por el FMI que instan a aumentar los impuestos indirectos (principalmente el IVA) y a recortar de nuevo el gasto en sanidad y educación.

“Desde USO consideramos que el Gobierno comienza a asumir que necesita de otras fuerzas política para legislar y se comienza a apreciar ligeramente el necesario cambio de rumbo que necesita el país, aunque aún lo hace de manera insuficiente. Queda casi todo por hacer”, concluye Joaquín Pérez, secretario de Comunicación y Formación de USO.