• Más de 3,6 millones de trabajadores en España perciben salarios de hasta la mitad del SMI, y 2,1 millones tienen sueldos cercanos a una vez el SMI. Esto supone el 35% de los asalariados.
  • Los salarios continúan estancados (0,0%) a pesar de las subidas salariales registradas en convenios y la tasa de temporalidad ha subido hasta el 25,72%.

La Unión Sindical Obrera denuncia, en la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, que se celebra el 7 de octubre, que más de 5,5 millones de trabajadores en España, el 35%, cobran salarios inferiores al salario mínimo interprofesional (SMI). Según los últimos datos de la Agencia Tributaria, referentes a 2014, más de 3,6 millones de trabajadores percibían salarios de hasta la mitad del SMI, mientras que 2,1 millones tenían sueldos cercanos a una vez el SMI.

En España, los salarios continúan devaluados, a pesar de la ligera subida salarial media pactada en convenio que hasta el mes de julio ha sido del 1,1% registrada en el sector industrial, mientras que en construcción y servicios, los salarios han descendido o se han mantenido congelados. Según la última Encuesta Trimestral de Costes Laborales del INE, la tasa interanual de los salarios en la economía española ha sido de un 0,0%.

Por otro lado, la tasa de temporalidad ha aumentado ligeramente hasta situarse en el 25,72% de los asalariados. En 2015, España ocupó el segundo lugar entre los países de la Unión Europea con tasas más elevadas de temporalidad en el empleo, con un 25,2%, tan sólo superado por Polonia.

“En nuestro país, y en todo el mundo, millones de trabajadores perciben salarios de miseria,  tienen empleos inseguros y precarios y su protección social se ha visto duramente recortada o eliminada. Esta situación es la que desde USO venimos denunciando cada 7 de octubre, una jornada en la que reivindicamos la necesidad de humanizar y dignificar el trabajo, apostando por el Trabajo Decente”, defiende Julio Salazar, secretario general de la Unión Sindical Obrera.

Recordar que, según la OIT, Trabajo Decente es “el buen trabajo”. Así, “el trabajo que dignifica y permite el desarrollo de las propias capacidades no es cualquier trabajo; no es decente el trabajo que se realiza sin respeto a los principios y derechos laborales fundamentales, ni el que no permite un ingreso justo y proporcional al esfuerzo realizado, sin discriminación de género o de cualquier otro tipo, ni el que se lleva a cabo sin protección social, ni aquel que excluye el diálogo social y el tripartismo.”

En este sentido, desde USO reivindicamos la necesidad urgente de apostar por la creación de empleo de calidad y estable, con salarios dignos, que garantice a los trabajadores una vida y un futuro digno en España y en el mundo.

“No debemos olvidar que más de una quinta parte de la fuerza del trabajo ejerce su empleo en una contrata o subcontrata de una gran corporación. Además, existen más de ciento quince millones de personas trabajando para éstas en la economía sumergida, que en el proceso de subcontratación, numerosos millones de niños son explotados y veintiún millones de trabajadores son víctimas de formas modernas de esclavitud”, apunta Salazar.