El mes de octubre ha dejado a 1.689 personas más en situación de desempleo en La Rioja, con lo que el paro frena su bajada y lo sitúa en una tasa del 14,2%. En total, el paro registrado se sitúa en 21.404 personas. Esta subida del desempleo se ha notado principalmente en Agricultura y Servicios, donde 1.711 personas han perdido su empleo, en Industria ha aumentado en 182 y en construcción y personas el colectivo sin empleo anterior baja en 204 personas. 

A nivel nacional el paro aumenta en 82.327 personas y en cuanto a los datos de afiliación a la Seguridad Social, el número de afiliados ocupados alcanza los 17.221.467, cifra que ha aumentado ligeramente durante octubre en 31.652 afiliados más, que se explica, principalmente, por las contrataciones en educación, con trabajadores que habían sido despedidos tras el fin del curso escolar. 

El desempleo ha subido en mayor medida entre los hombres, con 46.265 parados más, mientras que entre las mujeres ha subido en 36.062 desempleadas. La brecha de género sigue incidiendo negativamente en el acceso al empleo por parte de las mujeres, y también entre los jóvenes menores de 25 años, para los que el desempleo se ha incrementado en 12.952 personas.

La contratación sigue comportándose de forma dual y precaria. Durante el mes de octubre se han registrado 1.760.610 contratos de trabajo, lo que supone cerca de 35.000 contratos menos que el mes anterior. “La contratación sigue siendo principalmente temporal, alcanzando la cifra de 1.608.958 contratos temporales, en la que tan solo el 8,61% del total es indefinido. Además, de esos escasos contratos de carácter indefinido, 81.052 lo son a tiempo completo y 70.600 a tiempo parcial

En cuanto a la cobertura por desempleo durante el mes de septiembre, un mes más, baja drásticamente, situándose en el 54,49%, lo que supone un descenso del 4,5% respecto al año 2014. 

Desde USO continuamos denunciando que, en la actualidad, los empleos se crean a la misma velocidad que se destruyen. La inestabilidad y precariedad del mundo laboral están dejando a millones de españoles “al borde del camino” y condenados a la exclusión, sin un sistema efectivo de creación de empleo digno, de reincorporación al trabajo ni de protección social.